Mediciones De ºBrix En Frutas Con Refractómetros Hanna
por Juan Pablo Arratia, Market Manager Mercado Agricultura
Los refractómetros son instrumentos de medición ópticos, por eso es esencial un correcto mantenimiento y cuidado para usos en terreno.

MEDICION EN FRUTA
Limpiar y secar cuidadosamente la tapa y el prisma antes de comenzar la medición. Poner 2 a 3 gotas del jugo de fruta en el prisma.
Para usos en laboratorio, se recomienda utilizar una pipeta proporcionada con el instrumento, con la cual se puede poner la muestra sobre el prisma. Se debe evitar la formación de burbujas de aire, ya que estas podrían tener un efecto negativo en el resultado de la medición.
Una vez ubicada la muestra, ésta debe ser cubierta con la tapa de acrílico, que además debe ser movida ligeramente para conseguir repartir más homogéneamente el jugo de la fruta analizada.
Luego se debe sostener el refractómetro bajo la luz solar, con la que podrá ver la escala a través del ocular. El valor de la muestra se podrá leer entre el límite claro/oscuro. Con el giro del ocular se podrá ajustar y precisar la escala.
Una vez obtenido el resultado de ºBrix, se debe limpiar y secar cuidadosamente el prisma y la tapa, para evitar que queden restos que pudieran afectar futuras mediciones. En el proceso de limpieza es recomendable evitar utilizar elementos abrasivos, para aumentar la vida útil del prisma.

CALIBRACION DE REFRACTOMETRO
Limpiar y secar con cuidado el prisma y la tapa antes de la calibración. Poner 2 a 3 gotas de agua destilada en el prisma. Si el límite claro/oscuro no se encuentra en 0º, se debe ajustar con ayuda del tornillo de calibración bajo la cobertura de goma, para esto, junto al instrumento se proporciona un destornillador.
Todos los refractómetros Hanna Instruments vienen calibrados desde fábrica.
RECOMENDACIONES IMPORTANTES
- Mantener limpios la tapa y el prisma, ya que la suciedad puede afectar negativamente sobre la precisión del refractómetro.
- Limpiar el instrumento solo con un paño húmedo y nunca bajo el chorro del agua, ya que esta podría entrar al equipo.
- Evitar golpes y caídas que puedan dañar el sistema óptico.
- Guardar el instrumento en un lugar seco.


